domingo, 1 de junio de 2014

57) La duda.

...¿Qué...pasó? No, qué me pasó.

Narra Blaze:

No sé qué ocurrió, sólo recuerdo que tuve una pelea con Sahára, de repente, todo se puso oscuro cual noche sin luna. "Necesito oír aquella voz, ahora".
Apenas retomé el sentido me hallaba en brazos de Silver. Quién miraba sin palabras a la escena que se veía al frente suyo. Un erizo, negros cabellos que se convertían en un apagado, casi repugnante, verde. Ojos penetrantes de un verde totalmente distinto al de su pelaje. Era brillante, llamaba la atención de cualquiera. Atraía, tentaba. Aquel brillante color penetraba el alma de cualquiera. Sólo llegué a oír aquellas extrañas palabras. "Yo soy la noche, la oscuridad, el comienzo y fin de todo. Yo soy Abel". Curioso, sumamente curioso.  Logre ver como aquella gata que tanto odiaba estaba sentada en el suelo, con amargas lágrimas reprimidas en sus ojos, Eggman con una pose orgullosa frente a ella. También estaba aquella eriza, Vina. Su pierna tenía sangre, parecía dolerle, mucho más de lo normal. Kori, aquel tierno felino, su rostro representaba miedo, a pesar de las gotas de sangre derramadas en su piel. Todos los demás miraban casi tan desconcertados como yo esto. "¿Qué acaba de pasar?" Gritó el aire que rodeaba la escena. Eggman aplaudió.
Eggman: ¡Excelente, excelente! Tú debes de ser 'el paquete', ¿eh? Te ves menos amenazante de lo que uno pudiese imaginar. -Bufa.- No importa, no importa. Ahora trabajarás para mí.

Aquella oscura figura negó, lo cual fue respondido con una fuerte queja de Eggman.

Eggman: ¡Se hará lo qué yo diga! Te liberé de la prisión que tú misma 'aliada' mantenía. ¡Me debes tu vida!


¿...'Aliada'...? Muchas dudas llenaron el lugar, sólo se podía ver la expresión de Sahára. Aquel grito inaudible qué expresaba. La desesperación, el miedo, pero más qué nada, arrepentimiento. Sólo se podía ver ello para saber qué lo qué venía no era un jardín de flores. La figura apartó a Eggman con su mano, empujándolo. Luego le ofreció la mano a Sahára. Ella se quedo mirando esta, sin decir ni expresar nada. Antes de que algo ocurriese Eggman volvió a hablar.


Eggman: ¡Qué eres mío, parásito! -Agarra del brazo al erizo, jalando este en dirección a la cabina superior que siempre tenían sus máquinas.
Antes de que se pudiesen ir, Sahára sostuvo con fuerza la mano del erizo. Una expresión casi vacía se dibujo en su rostro. "Nadie se lo lleva de mi lado, nadie." Dijo mientras levantaba su rostro con una sombría sonrisa. "Estamos amarrados, idiota." Aquella figura sonrió. No me reprimí más. Decidí pararme con las escasas fuerzas que me quedaban, acercándome con dificultad a la escena.

Sahára: Venga, más y más gente. ¿Acaso te atraigo o algo, princesita?
Blaze: N-No. -Tose, recuperando la postura acostumbrada en ello.- Para nada. Ocurre qué me parece que aquí todos merecemos una explicación de lo ocurrido. 
Sahára: -Se encoge de hombros.- No veo qué explicar. 
Eggman: ¡No hay nada qué explicar! -Jala a aquel erizo del brazo.- Si Sahára quiere, le permito ayudar. ¡Pero este se viene conmigo si o si! 
Sahára: ¿Y qué tal si decide él mismo? Total, ya está mayorcito. -Rie burlonamente.

El silencio se apoderó del lugar. Todos miraban con duda al erizo. ¿Diría algo? ¿Reaccionaría? ¿Y si nos ataca? El grito del viento daba todas estas dudas. Pasado unos minutos, no hubo palabras. De nadie. Note que el miedo se hallaba en aquel gato de azules cabellos. Una mirada de temor acompañada de confusión. Parecía más a atento que todos juntos. El erizo, poco despúes, rió. "Siempre te ha encantado el torturar, ¿no?" Parecía una excusa. "A él le daba risa. Qué pena, ¿eh?" Empezaron a entablar toda una conversación, sin importar si estábamos ahí. 


¿?: ¿Piensas ayudar?

Sahára: Qué más da, ya estaba aburrida de tanta tontería. -Limpia la tierra que se hallaba en sus ropas.

Kori, aquel cobarde, no se reprimió más.

Kori: -Se acerca a su 'jefa', con timidez. Un error le sería fatal.- ¿E-Este es quién yo creo?...

¿?: No es algo qué haya que poner en duda. Levanta a la eriza. -Señala a Vina.- Tenemos mucho que preparar. 

Nadie entendía, ni siquiera Kori. Dudó de si obedecer o no, pero una mirada asesina de Sahára le calló. Se dispuso a ayudar a levantarse a la malherida de Vina y así lo hizo. En representación de las dudas de todos, salió Silver con su propio miedo hasta las púas, subiendo este por los cielos contando el de los demás. "¿Q-Q-Qué piensas hacer Sahára? ¿Q-Quién es este?" Fue lo único qué le salió. No tuvo respuesta. Sahára no hizo más que acercarse a Eggman, quién estaba atónito, no parece haber esperado algo así. Le susurró algo rápidamente y su expresión cambio a una de interés total. Pero, en vez de hacer algo, simplemente se dispone a irse en su 'nave' de siempre. Nadie hizo nada además de ver esto con atención. 


Se disponían a irse, pero antes de que esto pasase, aquel oscuro personaje se paró, señalando a Sonic. "Tiene las esmeraldas, ¿acaso me lo querías ocultar?" Sahára reaccionó de inmediato, tal cual como si fuese una orden. Sacó su pistola y apuntó al héroe. Antes de poder decir algo, la figura oscura interrumpió colocando su mano sobre la pistola. Se dirigió al frente de la gata, y allí extendió su mano frente al erizo. Como si esperase algo, las esmeraldas. 


¿?: Mis disculpas, Sr., pero entregue pacífica y libremente las esmeraldas. 

Sonic: Verá, estas esmeraldas las conseguí yo solo. Así qué...No. -Responde sin miedo el atontado, no, desinformado erizo.

Vimos hacia atrás, como Kori hacía señas de negación exhaltada. Sonic suspiró, prefiriendo confiar en el temeroso gato. Así fue, Sahára y compañía se fueron con cada una de las esmeraldas y sin contar la huída de Eggman, sin duda un día esplendido. 


Llegamos al acostumbrado hogar qué siempre nos recibía con alegría, no es ese el caso actual. Muchos de nosotros le protestamos en ese tiempo a Sonic sobre haberse entregado sin más ni menos, eso hasta qué a Tails le llego un vídeo mensaje a uno de sus equipos portátiles, o celular, lo qué sea. "¿De quién pertenecía este mensaje?" Pensarán. Nada más qué aquel gato de azulado pelaje. En él, se le veía asustado, se notaba qué lo había grabado a escondidas. "
E-Escuche, esto debe ser rápido. Blaze, ve a donde tu madre, ¿s-si? N-Ni yo sé muy bien qué ocurre, pero sé qué tu madre está metida en esto. ¡Por favor, ayuden a Sahára! S-Sé qué ella no quiere esto. ¿A-AH? ¿S-Sahára? ¡Ya voy, y-ya vo----" Allí se cortó el mensaje. ¿Mi madre? ¿Qué significa esto? No hubo demasiada duda. Total, no había más opción. Hogar dulce hogar, allí vamos.
Continuará.
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Bien, aquí tienen su capítulo. Si, sé que me tarde muuucho, pero es por problemas personales. Pero, he considerado algo. Ya no me siento tan inspirada con respecto a esta historia. He pensado en re-hacerla. Quizás la misma trama, con uno qué otro cambio. Por comodidad propia, sin duda alguna. Ocurre qué, hay muchos factores de esta trama qué me crean conflictos para seguir. Desde personajes desaparecidos sin razón a aparente, hasta el mismo hecho de demasiados personajes. Les pido qué comenten su opinión. ¿Quieren una nueva historia? ¿La misma con algunas mejoras? ¿Qué mejoras quisieran? ¿O acaso prefieren qué siga? Aún si no comentan, en breve será colocada la encuesta en el diseño, espero qué opinen. Saludos con jamones y quesos incluidos. 

viernes, 4 de abril de 2014

56) Todos los traidores merecen la muerte.

Narra Sahára:

Ya tenía a Blaze vencida. Como pensé, vencerla fue simple. Aunque ella sea más poderosa que yo, en esta situación no me podía ganar pues su mente estaba muy distraída. Tantas cosas le pasaron hoy. Nadie podría estar completamente atento en una batalla con tantas malas sorpresitas. Pero bueno, todos se paralizaron al verme apuntando a Blaze, si quisiera la podría haber matado con sólo pisar el gatillo, pero no. Mi objetivo no es matarla, aunque bueno, quizás después tenga tiempo para eso. Silver fue el primero en hacer algo, se me acerco, con cuidado, tratando de mostrarse débil, me imagino qué para que bajará la guardia. Lo mire seria, aún con Blaze de "rehén" y él comenzó ha hablar.

Silver: Por favor...¡Deja a Blaze en paz!
Sahára: ¿Dejarla? ¡Ja! ¿Por qué haría algo así?
Silver: ¿Por qué yo lo pido...? -Entre sus mejillas se dibuja una sonrisa con una expresión algo nerviosa.
Sahára: Pues no, bobo. -Sonríe burlona.- El trato es éste, me dejan irme de aquí con Vina y Kori. A cambio no le haré nada a la princesita. ¿Les parece?

Todos guardaron silencio, Blaze se hallaba con una expresión vacía, fijando su mirada en el suelo. Eggman se quedaba observando todo con una sonrisa, para él todo era un juego o mejor dicho, un acto de entretenimiento. Los demás, menos Vina y Kori, se reunieron para decidir qué hacer. Luego de un par de minutos se acerco Silver una vez más y me dijo:

Silver: Hemos decidido aceptar el trato. Pero queremos qué nos des a Blaze primero.
Sahára: Hm, como quieran. -Fija la mirada en Blaze, manteniendo su sonrisa burlona.- Fue un gusto jugar contigo, princesa. Pero aquí nos separamos. -Ríe y la empuja hacia donde se hallaba Silver. Seguido se voltea y camina hacia al frente, yéndose.

Vina y Kori me siguieron. Confiaban en mi por lo cual no preguntaron ni protestaron. Silver agarro a Blaze apenas ésta fue empujada. Ella no reaccionaba. Silver la agito múltiples veces inútilmente. Todos rodeaban ésta escena, preocupados por Blaze. En cambio Eggman no le dio la más mínima importancia al estado de Blaze, o eso parecía. Aunque se hallaba montado en su robot viendo la escena, para mí, aparentaba interés. Pero luego suspiro para sus adentros e hizo que uno de los brazos de su máquina me agarrasen. Me apretaban el cuerpo cada vez más, sentía como si lo hiciese con ira, pero Eggman se hallaba sonriendo. Todos los demás se voltearon rápidamente al escuchar una risa grave, bastante tétrica en mi opinión. Era Eggman, lo primero que hizo al capturarme fue reír. Yo trataba de no darle el gusto de verme sufriendo, por lo que por fuera no aparentaba mi dolor...O al menos no lo aparentaba tanto. Pero sentía como apretaba todo mi ser, en realidad, no es agradable. Pensé que se me saldrían los ojos de tanto apretarme. Vina y Kori, preocupados por mi, se pusieron en posición de ataque. Le ordenaron a Eggman que me soltase, aunque estaba más que claro que no lo haría. Los demás dudaban si ayudarme o no, pero al pasar unos segundos, Shadow suspiro y decidió irse del lado de Kori y Vina. Los demás igualmente se dispusieron a intentar salvarme...No comprendía. Uno no ayudaba a quién trata de matarte...En esos momentos, lo único que podía pensar era en pensar "¿Por qué me ayudan? No soy su amiga. Los amigos no tratan de matarse entre ellos, ¿no?". Ese pensamiento perturbaba mi mente poco a poco. Mientras, los demás atacaban la máquina de Eggman intentando ayudarme. Aún no entendía...¡Uno no salva a quién te puede matar! Pero a ellos no les importaba. En poco tiempo, destruyeron la máquina de Eggman. No estoy segura de cómo fue exactamente...Mi mente estaba tan distraída que lo único que vi al recuperar la conciencia fue que me hallaba en brazos de Shadow. Y Eggman era sometido por los poderes de Silver, evitando que pudiese escapar. No entendía que pasaba, pero apenas me vi en brazos de Shadow, reaccioné y me separé de él. Miraba con desconfianza a todos, incluyendo a Viña y Kori. Mi mente no comprendía...Y cuando uno está confundido, todo es una posible amenaza. 

Sonic: ¡Eh, qué te hemos salvado, deberías estar más agradecida! -Dije Sonic algo indignado.
Vina: ¿Estás bien, Sahára? -Pregunta mientras miraba con preocupación a su confundida amiga.

Baje la mirada, grujiendo entre dientes. Estaba tan confundida al punto en que me daba ira. Mi mente no comprendía..."¡Nada tiene sentido!", pensé. Sentía como mi mente enloquecía a causa de ese pensar.

Silver: ¡Te salvamos de este loco! -Señala a Eggman, aún evitando que éste escape.- ¿Y ni nos agradeces? ¡Pensé qué eramos amigos!
Kori: ¿Sahára? -Se le acerca mirándole con preocupación.

Reaccioné al ver que Kori se me acercaba y levante la mirada y grite "¡Déjenme en paz!". Todos me miraban confundidos. Cada segundo que pasaba me enloquecía más y más. Sólo podía susurrar para mis adentros una y otra vez la misma pregunta.

Sahára: Por qué...Por qué...-Suspira y grita una vez más- ¡Por qué hacen tal bobería! ¡Por qué me ayudan, por qué me tratan como si fuese su amiga!
Shadow: Porque se supone que eres nuestra amiga. -Dice Shadow finalmente.
Sonic: Además, no íbamos a dejar qué te matará. -Ríe leve.- No somos animales.
Sahára: Idiotas.-Saca su pistola y apunta a Sonic, sonriendo forzosamente.- ¡No tiene sentido!
Amy: ¿Y piensas qué disparando a mi Soniku lograrás algo? -Pregunta enojada la eriza.
Sahára: ¿Qué tal si probamos? -Sonríe algo más confiada aún apuntando a Sonic.
SIlver: ¡Ni te atrevas! 
Knuckles: ¡Yo les dije qué era mala! -Comenta el idiota, es decir, el muy idiota.

Poco a poco, todo cobraba sentido. La princesita se hallaba "inconsciente", todos comenzaban a tomarme como enemiga y, por supuesto, Vina y Kori se pusieron a mi lado, dispuestos a ayudarme. Me sentía aliviada. Hasta que sentí a alguien atrás de mi, agarrándome del hombro y diciendo que me relajase. El sólo sentir el contacto de la piel ajena en la mía me hizo enojar y qué me dijesen qué hacer aún más.

Sahára: ¡Quién es el inút-! -Al instante, es interrumpida, por sí misma y por la imagen de la persona a quién pertenecía la mano ajena.

Ahí fue cuando note quién era, nada menos que Shadow, el típico idiota que me enloquece, pero enloquecer en un muy mal sentido. Disgustada, lo empuje con fuerza y luego de que cayera, le apunte a él en vez de a Sonic.

Sahára: ¿A qué viene esa bobería? Estoy ocupada. -Dice sin interés, mirándole seria.
Shadow: ¿Acaso está mal que trate de evitar una pelea innecesaria? -Suspira, sin darle la más mínima importancia a la pistola.

No se puede decir en palabras cuánto me molesta. Alguien como él, alguien por quien siento aprecio, pero aún así siendo una molestia. Lo note, me estaba alterando el intranquilo hambiente. Al momento en que perdí la calma ya estaba decidido que no iba a salir del todo victoriosa. Solté un suspiro, y deje de apuntar a esa molestia de negros y rojos cabellos, pero no guarde el arma. 

Sahára: Me largo. -Se aparta del erizo y se dirige hacia la dirección contraria a la de los demás. Seguido dice sin siquiera voltearse.- Vina, Kori, vengan. 
Vina: Pero Sahára...--
Sahára: -Interrumpe con un sonoro pisotón con el cual para su caminar para luego hablar sin voltearse a ver a nadie.- ¿Planeas hacer que te ordene algo dos veces? 
Vina: No es eso, pero--
Sahára: -Vuelve a interrumpirle con una risa.- Me estás desafiando, mi querida y vieja amiga. Y eso que no ando de humor. 

Todos veían atentos, sin saber si intervenir o no. No necesito voltearme para saberlo. Soy superior a ellos, lo soy. No hay nadie mejor, nadie me desafía y sale vivo de ello. Mi orgullo gritaba eso y con la ira al máximo, ¿por qué no escucharle?. No voy a mostrar ninguna debilidad a estos inferiores.

Vina: ¡No podemos dejarles así sin más! -Grita, ya hastiada de tanta interrupción.

Todos se quedaron atónitos al oír esto, incluso yo. Vina siempre había estado a mi lado, al igual que Kori, obedeciendo todo. Les dí una vida, no pueden venir y pensar algo que yo no apruebe. "Las marionetas no hacen eso, aunque sigues siendo muy tonta como para saberlo, ¿no?" llegue a oírle desde lo más profundo de mi corazón. Restregándome en la cara mis errores. Los errores deben ser corregidos, siempre lo supe, siempre lo he hecho.

Sahára: ...Oh, con qué así son las cosas. -Mete ambas manos en su chaqueta, agarrando discretamente una pistola en cada mano.
Eggman: ¿No es de lo más curioso? Tu propio equipo te traiciona. -Ríe, aún sometido por Silver.
Sahára: Si qué lo es, Eggie. -Le devuelve la risa por lo bajo.
Vina: ¡No te estoy traicionando! -Señala a los demás, es decir, Sonic, Silver Amy, etc.- Son nuestros amigos, por una vez, alguien nos aprecia por lo que somos. ¿Y tú piensas irte sin mas? ¡No lo acepto! 
Kori: E-Eh, Vina. No creo que debas enojar a Sahára...-Interviene con una sonrisa nerviosa.
Sahára: Déjala, me divertiré con ella. -Se voltea sacando ambas pistolas, apuntando con una hacia su cabeza y con la otra hacia su pierna.- Asuma las consecuencias, mi vieja amiga.
Vina: Voy en serio, Sahára. No permitiré que los asesines, no de nuevo. -Suspira, se notaba de con ello sacaba su estrés.- No soy tu mascota.
Sahára: Desafiándome mientras me iba, qué modo más descaro de hacerme quedar en ridículo. -Suelta una risa.
Eggman: Gata, me aburro. -Interrumpe el huevo con patas.
Sahára. Tranquilo Eggy. Te dare el espectaculo de tu vida. 


Todos sabían lo que iba a ocurrir, debían de saberlo. Nadie me ridiculiza de tal manera, nadie me desafía y sale con la suya, nadie puede ganarme. Vina no hizo más que tragar saliva con el estrés por los cielos, sacando luego su espada. Disparé hacia su pierna, pero rápidamente evitó el disparo con su espada. Corriendo hacia mí, tal ridícula acción. Sus piernas no mostraban la seguridad que tenía al pelear a mí lado, el miedo brotaba desde su corazón alterando sus sentidos, lo noté. Ella sabía, quizás mejor que nadie, qué en este momento su vida estaba en juego. No hay mejor forma de decirlo,"en juego". Antes de que llegase a siquiera tocarme me aparté a un lado a la par que dirigí las balas hacia los muslos de sus piernas, atiné uno. Vina soltó con ello una mezcla de llanto, lagrimas y un hermoso y ensordecedor grito, qué cosa más adictiva. Kori asustado se interpuso entre nosotras. "¡No peleen! Somos amigos, siempre lo hemos sido. ¿Por qué pelearnos por tal cosa? ¡Sólo vámonos!" Qué tontería. Pero en ese momento, el mismo infierno me mandó la iluminación. "Si tanto quieres que no discutamos. -Le ofrece una de sus pistolas a aquel asustado gato.- Castígala tú mismo, y nos iremos de inmediato. Lo juro." Su mirada era indescriptible, miedo sin control desatado por su cuerpo, fracasaría en el disparo si se queda así, pero, con disparar algo basta. Vina quedo atónita. Le dí un empujón al gato. "Si no te apuras, lo haré yo misma." Dudó. Era igual qué en aquel entonces, cuando sólo eramos unos niños. Sólo qué antes él deseaba hacerlo, ahora le obligo, quizás si es cierto el hecho de que todo cambia con la edad. Tragando saliva apuntó a la eriza caída e indefensa con sus temblorosos brazos. Cerrando con fuerza, disparó en el pie de ella. No falló. Es mi aprendiz, no podría fallar. Mi risa y el grito ajeno se apoderaron del ambiente. Un bestial baile entre sonidos por ver quién superaba al otro, encantador. Una vez ambos terminados, corte un pedazo de mi pantalón y enrollé con este la herida de Vina para luego cargarla cual saco de papas. "Vámonos." Dije mientras dirigía mi paso hacia la lejanía. Kori dudó un poco, su cara tenía pequeñas manchas de la sangre de su amiga, siempre he adorado esa expresión suya. Cada vez que Kori asesina a alguien, siempre se asegura de hacerlo de cerca, siempre su cara se mancha de la traicionera sangre, es hermozo, magnífico. Se fue a mi lado, mientras los demás sólo nos miraban, temían decir algo o actuar. Incluso Shadow decidió dejarme ir. Es natural, así es todo. Pero, el momento no me duró. Eggman con dificultad se escurrió entre su chaleco y saco un pequeño radio, o eso parecía, eso de la tecnología no es lo mío. Sin que se diesen cuenta lo activó y un ligero y agudo sonido llenó el lugar. Caí junto a Vina de rodillas, apretando los dientes para 'controlar' el dolor. Siempre he tenido buen oído y ahora mismo preferiría ser sorda. Todos caídos, menos Eggman, por supuesto, tan bajo caemos. Él se acercó a mí y agarro mi cuello con sus frías manos. Vina cayó. 

Eggman: La verdad, no me agrada tu disfraz. -Comenzó a ahorcarme.- Pero eso acaba ahora. "La noche llenó la habitación, dejando la luz sobre una duda. ¿Eres tú Caín o Abel?" 

No pude creer lo que había oído. Tales palabras, tales horribles palabras ante tal hombre. No pude reaccionar. Al instante perdí el control sobre mí. Sentía como se escurría entre mis costillas hasta salir de ahí. De mi boca sólo salió oscuridad, una grotesca 'mancha' de oscuridad. Parecía sangre, pero era negra. Nunca había querido saber cómo se sentía, nunca debí de haberlo sentido. Aquella grotesca mancha se formó poco a poco, hasta tomar la forma de un erizo. Tan similar a Shadow qué sino fuese por el diferente tono y color de pieles no se viese la diferencia. Oscuros cabellos que pasan a ser un verde apagado al final de sus púas. Tal apariencia, la odiaba. Él verle trajo consigo tantos horribles recuerdos, no podía dejar de observar aquella figura, pocas fueron las lágrimas que pude reprimir. Éstas guardaron un lugar en mis aguados ojos, más no deje que escapasen de ahí. Él, sólo él. Como detestaba verle, nunca debió haber pasado, debí haber corrido y simplemente huir, pero ahí estaba frente a mí aquella persona que tanto amaba. "Yo soy la noche, la oscuridad, el comienzo y fin de todo. Yo soy Abel." 
Continuará.
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Al fin terminé el capítulo, espero que lo disfruten. Está algo corto, pero es lo que hay. Trataré de hacer el próximo pronto, aunque sigo sin laptop. Pero puedo pedir una, quién sabe. Lo que si es que si me llego a tardar mucho, como ahora, soy capaz de incluso hacer lo impensable. Escribir desde la iPad, si lo sé, horrible. Pero lo hago por ustedes. 

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